Durante más de una década viví entre el control, la autoexigencia y una mente en constante centrifugado. Un TDA me acompañó buena parte de mi vida. No fue un camino fácil, pero ese viaje hacia adentro me obligó a mirar, cuestionar y reconstruir.
Allí empezó todo. Descubrí la Terapia Gestalt, la Programación Neurolingüística, la Hipnosis Ericksoniana y la Terapia Breve. No como moda ni profesión, sino como mesa de salvación. Con el tiempo entendí que lo que me había salvado a mí podía acompañar también a otros. Y decidí formarme. Adquirir los conocimientos y poder ayudar a cómo me ayudaron a mí.
Soy terapeuta integrativa.
Acompaño a personas que quieren reconectar con su fuerza, ordenar su mundo interior y encontrar un camino más propio, más ligero y honesto. Desde el cuerpo: mental, físico, emocional y espiritual.
Duración: Flexible – recomendado mínimo 3 meses